Vida, ocultación y Misión  Sobre el Imam Mahdi

(Nota: Posiblemente el falso profeta o el Anticristo)

El Mahdi es, según las tradiciones proféticas, un des­cendiente del Profeta por la línea de ‘Ali y de Fátima, la hija menor del Profeta. Este es un hecho aceptado tanto por los sunníes como por los chiíes. La única discrepan­cia entre las dos corrientes principales del Islam estriba en el hecho de decidir si el Mahdi, en tanto que ser humano, nacerá en el momento correspondiente o si está ya vivo. La primera opción sería la escogida por los sunníes, mientras que para los chiíes está claro que el Mahdi es el Imam Muhammad al-Mahdi, el duodécimo sucesor del Profeta, a través de su hija Fátima y su primo ‘Ali, el pri­mer Imam.
El duodécimo y último Imam, Muhammad al-Mahdi, es, para los chiíes, el Mahdi esperado que vendrá al Final de los Tiempos. Entró en lo que se conoce como «Ocultamiento Menor» en el año 874, a la muerte de su padre. Durante sesenta y siete años permaneció oculto, pero en comunica­ción con el «mundo exterior» a través de cuatro representan­tes sucesivos, que transmitían sus palabras y sus instrucciones espirituales. Finalmente, en el año 941, el cuarto represen­tante, ‘Ali ibn Muhammad al-Simarri, recibió la carta si­guiente del Imam oculto:
En el Nombre de Dios, el Infinitamente Misericordioso, el Misericordioso sin límites‘Ali ibn Muhammad al-Simarri, que Dios au­mente, a través de tila recompensa de tus hermanos en la fe. Has de saber que morirás en un plazo de seis días. Prepárate para recibir la muerte, pero no nombres ningún suce­sor para que herede la función de represen­tante tras tu desapariciónHe aquí que ha llegado el momento de la segunda Oculta­ción, en la que ya no habrá más manifes­tación, excepto con permiso de Dios. Esto [mi manifestación] no tendrá lugar hasta pasado un tiempo, cuando los corazones estén listos y la Tierra se encuentre llena de violencia. Al­gunos dirán haberme visto con sus ojos [físicos]. ¡Cuidado! Todo aquel que pretenda haberme visto de esta forma antes de la aparición del sufyani y antes de que suene el Grito es un mentiroso y un impostor. La Grandeza y el Poder pertenecen solo a Dios.
Así pues, como hemos visto, para los chiíes el Mahdi está vivo, aunque en otro «plano de realidad».
La existencia actual-al menos espiritual- del personaje que ejerza la función de la que estamos hablando no es exclusiva de la versión chií del mismo. Como vemos en este texto extraído del Talmud, en su tratado Sanedrínalgu­nos santos y cabalistas han tenido encuentros físicos con el Mesías esperado por los judíos:
Rabí Yoshua ben Levi se encontró con el profeta Elías a la entrada de la caverna de Rabí Símeon ben Yokhai. Preguntó a Elías: « ¿Cuándo vendrá el Mesías?». «Ve y pregúntaselo a él mismo», le respondió Elías. « ¿Dónde puedo encontrarlo?», preguntó el rabino. «A las puertas de Roma», le respondió el profeta. « ¿Cómo lo reconoceré?», preguntó Rabí Yoshua. «Se sienta entre los que sufren de llagas. Todos los demás descubren sus llagas y las vendan todas de nuevo, pero él las descubre y las venda una a una, de forma separada […]». Rabí Yoshua lo encontró allí y lo saludó: «La paz sea contigo, maestro mío y señor mío». El Mesías le contestó: « La paz sea contigo, hijo de Levi». « ¿Cuándo vendrá el Maestro?», preguntó el rabino. «Hoy», respondió el Mesías.
La figura del Mahdi es común a las tradiciones apocalípticas de la mayoría de las religiones. Paradigmática es, por ejemplo, la figura del Buda Maitreya. Las fuentes bu­distas, como el Anágata Vámsa (La historia de los aconteci­mientos futuros), anuncian un periodo de decadencia espiritual:
Después de mí desaparición (del Buda Gautama, el Buda “histórico”) ocurrirán las cinco desapariciones: la desapari­ción de logros del Nirvana, la desaparición del método espiritual, la desaparición del aprendizaje, la desaparición de los símbolos y la desaparición de las reliquias.
A este periodo pondrá fin el Maitreya, como nos dice el Digha Nzkaya:

En ese periodo, hermanos, allí se levantará en el mundo un Elevado que llevará el nombre de Maitreya, totalmente Despierto, abundante en sabiduría y bondad, feliz, con el conocimiento de los Mundos, insuperable como un guía para los mortales a quienes conducirá, un maestro para los dioses y los hombres, un Elevado, un Buda, como soy yo ahora. Él […] sabrá y verá completamente […] este Universo, con sus Mundos espirituales, sus Brahmas, sus príncipes y sus gentes, tal y como los veo yo ahora, completamente los conozco y los veo.
Kalki, el décimo y último avatar de Vishnú dentro del presente ciclo, es mencionado en una serie de textos tradi­cionales hindúes -particularmente en el Mahabharata y en el Bhavishya Puranapertenecientes a la clase de textos designados con el nombre deSmriti, literalmente, «lo que es recordado», es decir, «la tradición», que viene a comple­mentar la Smriti, literalmente, «lo que es oído», es decir, la Revelación. Precisamente, la Smriti vendría a corresponder con lo que en la tradición islámica es el corpus de los hadi­thes, que es donde se recogen también todas las informaciones sobre el Mahdi y su función. Kalki es el sacer­dote-guerrero que debe, al final de la era de Kali, la Edad Oscura, aniquilar a los perversos, manifestar de nuevo la Tradición en su integridad y abrir una nueva Edad de Oro, de duración limitada. Es decir, las mismas funciones que se le asignan a la pareja Mahdi: Jesús en la tradición islámica, y las mismas que en el Apocalipsis se le asignan al Cristo de la Segunda Venida. La vida y la actividad del «Mesías fu­turo» son descritas con mayor profusión en el KalkPuranaEl nombre mismo de Kalki es, además, curioso, ya que kalki en sánscrito significa «ensuciar», «manchar».
En el nombre de Kalki algunos estudiosos han visto una «denominación por antítesis», por lo que, de acuerdo con el KalkPurana,Kalki significaría «aquel que hace desaparecer la suciedad del mundo»; de hecho, Kalki es a veces calificado como el kalkavinashano «destructor de la mancha».
En el mazdeísmo, el Mahdi lleva el nombre de Saoshyant (Benefactor). Dice el Avesta.· 
Su nombre será el de Benefactor (Saoshyant) y el de Renovador del Mundo. Él será Benefactor porque benefi­ciará al Mundo entero, y el Renovador del Mundo porque volverá la existencia indestructible. Se enfrentará al mal de la progenie del ser humano y resistirá la enemistad produ­cida por el creyente.
El fuego, la teofanía central del mazdeísmo, es también el agente protagonista del Fin del Mundo en esta tradi­ción. En el Bundahishn, uno de los textos sagrados del maz­deísmo, se narra cómo un gran cuerpo celeste golpeará la Tierra, prendiendo el fuego que desencadenará el Apoca­lipsis. Fluirán ríos de metal fundido, que para los bienaven­turados serán como leche cálida, pero que resultarán abra­sadores para los impíos. Los sabios experimentarán el fuego de Ahura Mazda (literalmente, «El Señor de la Sabiduría») como luz (o, podríamos decir, como «iluminación»); los im­píos la experimentarán como un fuego abrasador. Se nos dice en el Avesta que:
Para que los muertos puedan resucitar, ese Viviente, el Indestructible, debe aparecer, y el Mundo será renovado. […] Cuando él [Saoshyant] salga del lago Kansaoya, men­sajero de Ahura Mazda, hijo de Vispatauvairi, blan­diendo el arma de la victoria […]. Después arrojará al En­gaño (una denominación de AngrMainyula Fuente de todo mal) al Mundo de Asha Oa Ley Divina). Mirará con la Sabiduría, contemplará toda la Creación. Mirará con ojos de sacrificio al mundo de la materia, y lo hará inmortal.

Podemos deducir de estas palabras cuál es la función suprema del Saoshyant: transformar el mundo de la materia tal y como lo conocemos, en un mundo tal y como el ser humano primordial lo contempló; es decir, restaurándolo a su estado paradisiaco, desvelándolo como la teo­fanía que realmente es. En la medida en que la concien­cia humana sea purificada por el «fuego escatológico», el mundo perderá su naturaleza actual, «material», transformándose en lo que en realidad nunca ha dejado de ser: un paraíso velado, inaccesible al hombre a causa de su corrupción.

Es digno de ser reseñado el hecho de que el Saoshyant será de la descendencia física de Zaratustra -cuya semilla permanece milagrosamente preservada-, como el Mahdi del Islam lo será de la del Profeta Muhammad. En el caso del Saoshyant, además, su nacimiento virginal lo aproxima a la figura de Jesús.

El siguiente hadith es bien conocido, está presente en numerosas fuentes y es citado de forma frecuente para ilus­trar el tema que nos ocupa:

Si no restará del mundo más que un solo día, Dios lo alargaría hasta hacer surgir en él a un hombre de mi progenie cuyo nombre coincidirá con el mío [Muhammad], y cuyo padre llevará el del mío. Llenará la Tierra de equidad y justicia, como estuvo antes repleta de injusticia y tiranía.
Abu Na’im al-Hanz, en un hadith que se remonta a Ali a través de su hijo Muhammad ibn al-Hanafiyya, transmite estas palabras de la boca del Profeta:
El Mahdi es uno de los nuestros, uno de su Fa­milia. Dios lo transformará en una noche o en dos días.
Este hadith parece sugerir que el Mahdi ignorará su fun­ción hasta el mismo momento en que deba desempeñada.
Según un hadith transmitido por Ibn Mas’ud y por otros Compañeros del Profeta:
[…] El Mahdi aparecerá en el extremo occidente, y llevará la victoria ante él sobre una distancia de cuarenta millas. Sobre sus estandartes blancos y amarillos llevarán inscritos signos y el Nombre Supremo de Dios. Ninguno de sus estandartes será derrotado. Se alzarán para partir en campaña desde una montaña de Occidente conocida como Masna’, y serán confiados a un grupo al que Dios ha pro­metido el sostén y la victoria.

La expresión que hemos traducido por «extremo occidente» (en árabe al-Magrib al-aqsá)puede también referirse al actual Marruecos, que antiguamente recibía esa denomi­nación. Sin embargo, en lo que respecta a Masna’, el único lugar actual con ese nombre se encuentra en una zona montañosa del Líbano.

El Mahdi es uno de sus descendientes. Tendrá la frente amplia y la nariz aquilina. Llenará la Tierra de equidad y justicia como antes lo había estado de iniquidad y tiranía. Reinará siete años.
El Restaurador con el que Dios purificará la Tierra de la gente de la impiedad y del rechazo de lo Divino, llenándola de justicia y equidad, será alguien cuyo nacimiento se ocultará de la Huma­nidad y desaparecerá de ella su persona, y les es­tará vedado su nombre, siendo este el del Enviado de Dios. Para él se plegará la Tierra [no habrá dis­tancia] y se le allanará toda dificultad. Sus compa­ñeros será el mismo número de la gente de Badr 1*: trescientas trece personas, de los lugares más apar­tados de la Tierra. Y cuando se haya reunido con él este número de la gente de la sinceridad y la en­trega, Dios hará manifiesta su causa. Cuando se complete para él el número de sus seguidores, que es de diez mil hombres, saldrá (para dominar la Tierra] con el permiso de Dios, y no cesará de eli­minar a los enemigos de Dios hasta que Él esté complacido.
Le preguntó su interlocutor: «¡Señor mío! ¿Cómo sabrá él que Dios Glorificado y Exaltado se habrá complacido?». Respondió: «[Dios] volcará en su corazón la Misericordia, y cuando penetre en Me­dina expulsará de allí a Al-Lat y Al-‘Uzza y las que­mará».
Al-Lat Y Al-‘Uzza son los nombres de dos ídolos feme­ninos de la Arabia preislárnica. Estos ídolos ya fueron destruidos por el Profeta Muhammad en La Meca y no exis­ten en la actualidad. Sin embargo, en el hadith se nos dice que serán destruidos en Medina, lo que refuerza la idea de una interpretación simbólica de este y otros pasajes similares.
El Mahdi aparecerá para restablecer el sentido perdido de lo sagrado. En primer lugar, restablecerá el Islam en su original pureza e integridad, que no se corresponde, desde luego, con la comprensión de esos términos que pueden sostener los representantes del Islam oficial. En un hadith podemos encontrar las siguientes palabras, alusivas a esta situación:

En su comienzo, el Islam fue una cosa extraña, al final volverá a parecer como algo extraño. Bienaventurados los extraños.

En su Kitáh al-Gayba, al-Nu’maru comenta algunos de los hadithes relacionados con el Mahdi con las siguientes palabras:

El Mahdi hará lo que antes hizo el Profeta. Des­truirá lo que había antes de él, del mismo modo que el Profeta destruyó las reglas del periodo de la Ignorancia [anterior al Islam] y establecerá el Islam de nuevo. 
Los hombres del Mahdi enseñarán a la gente el Corán tay como fue revelado.
¿Debemos creer que, en ese momento, el Islam se habrá apartado tanto de aquello en lo que en realidad consiste, que su restablecimiento a manos del Mahdi será percibido como la fundación de una religión enteramente nueva? Se­gún los testimonios de los Imames descendientes del Profeta, el Mahdi traerá una nueva Orden de Dios, un nuevo Li­bro, una nueva Ley y una nueva Tradición. El Mahdi gobernará a la gente de la Tora de acuerdo con la Tora, a la del Evangelio de acuerdo con el Evangelio y a la del Islam de acuerdo con el Corán.
En la obra \titulada Nahj al-Balága (La cumbre de la elo­cuencia), una recopilación de sermones y cartas de ‘Ali, el primer Imam, encontramos estas palabras acerca del Mahdi:
El Imam (a1-Mahdi) castigará a las naciones que existan en ese momento por su injusticia y su falta de equidad. Él extraerá la riqueza de las en­trañas de la Tierra y las distribuirá de forma equitativa. Os enseñará como vivir una vida sencilla pero con elevados pensamientos. Os enseñará que la perfecta virtud es un estado que se encuentra siempre entre dos extremos, y cuya base son la equidad y la justicia. Él revivirá el verda­dero espíritu del Corán y de la Tradición del Pro­feta, que hasta su llegada habrán permanecido ig­norados, y habrán sido como letra muerta.
Él se protegerá y se defenderá gracias a los recursos de la ciencia sagrada y del conocimiento supremo. Él sabrá hasta qué punto son algo su­blime y con qué extremo cuidado se debe hacer uso de ellas. Su mente estará libre de cualquier deseo de utilizarlos contra la Humanidad. Ese co­nocimiento será como la propiedad que hasta en­tonces hubiera estado en manos distintas a las de su legítimo dueño, y a la que no hubiera tenido ac­ceso hasta recibir la orden para ello. Al principio, él será como un pobre extranjero desconocido y despreciado, y el Islam estará en el estado de desamparo y desesperanza del camello exhausto que agacha su cabeza. Desde ese punto, él establecerá el Gobierno de Dios en este Mundo. Él será la demostración final la Prueba de la Misericordia de Dios.
La función del Mahdi, como vemos, será universal. En varias tradiciones se hace hincapié en el hecho de que res­taurará el sentido original y auténtico de todas las religiones. En algunas se llega a hablar de una caverna simbólica en la que se encuentran los Libros sagrados de todos los Enviados celestiales anteriores, en su estado original, de donde los extraerá el Mahdi. En resumen, este personaje trae de vuelta la Sabiduría a la Humanidad. El Islam siempre ha tenido el sentimiento innato de poseer en su forma más pura las doctrinas que todas las religiones vinieron a procla­mar con anterioridad. En el sufismo, la gnosis islámica, esta verdad es al-Táwhídla Doctrina de la Unicidad en su sen­tido metafísico, la sabiduría eterna, la que el Islam ha ve­nido a revelar en su plenitud. Según el Islam, esta doctrina de la Unicidad ha sido revelada por todos los profetas y en­viados de Dios. Por eso, al Final de los Tiempos, la apari­ción del Mahdi saca a la luz el significado interior común de todas las religiones.

Pero el Mahdi, no lo olvidemos, vendrá con una espada en su mano. En los comentarios de los imames sobre el Mahdi encontramos abundante información sobre la natu­raleza de su ejército. Su número será 313, es decir, el de los combatientes de la Batalla de Badr. De ellos, pocos, o ninguno, será árabe. Le preguntaron al imam Ja’far al-Sadiq: «¿Cuántos de los que acompañen al Mahdi serán árabes?». «Muy pocos», fue su respuesta. De acuerdo con el Imám al-Baqir, (dos 313 Compañeros del Mahdi serán hijos de no árabes». En otro comentario del Imam Ja’far se nos dice que «se parecerán a los adora­dores del Sol y de la Luna», y el Imam al-Baqir llega a decir que vendrán del Lejano Oriente. ¿Es esta una alusión al hecho de que los Compañeros del Mahdi profesarán una religión distinta a la del Islam? Podría ser. Las tropas del Mahdi portarán espadas «inscritas con mil palabras, cada una de las cuales permite el acceso a otras mil»lo que permite suponer un tipo particular de conocimiento esotérico.

Según las tradiciones, en el momento en que se mani­fieste la misión del Mahdí, los 313 hombres estarán disper­sos por el mundo. Entonces el Mahdí los convocará a tra­vés del poder del «Nombre Supremo de Dios»que, según el Imam Ja’far, es el «Nombre hebreo de Dios». Sus palabras exactas son las siguientes:
Tras haber recibido el permiso de Dios para manifestarse, el Mahdi pronunciará el Nombre hebreo de Dios. Entonces sus Compañeros se reu­nirán a su alrededor en La Meca, del mismo modo que se reúnen las nubes en el otoño,empujadas por el viento.
La mayoría de los imames descendientes del Profeta y sus comentaristas interpretan el versículo coránico «Allí donde os encontréis, Dios os reunirá» (Cor. TI148) en este sentido. Dice el Imam Zayn al- Abidín:
313 hombres, el número de aquellos que combatieron en Badr, desaparecerán de sus lechos y aparecerán en La Meca. Este es el significado de las palabras de Dios: allí donde oencontréisDios os reuni.
En un largo comentario del Imam Ja’far sobre el mismo versículo, del que extraemos una parte, añade:
Algunode ellos desaparecerán en sus lechos durantla noche y aparecerán en La Meca por la mañana. Serán reunidos como las nubes del otoño, empujadas por el vientoYo conozco sus nombresasí como los nombres de sus padres y de sus ante­pasados; también podría enumerar sus cualidades.

¿Debemos deducir de estas palabras que estos fieles no conocerán su función antes de que esta tenga lugar, como podemos también deducir del mismo Mahdi a partir de algún hadith?

Al-Nu’mam e Ibn Babuye enumeran en sus recopilaciones de testimonios de los imames una serie de informaciones sobre los Compañeros del Mahdi, que, expuestas de forma resumida, son:
– Una vez en La Meca, sus espadas descenderán del cielo, llevando grabadas cada una el nombre de su dueño y el de su padre, lo que parece indicar que el hecho de formar parte de este «ejército» se trata de una cuestión de pura elección divina.
– Todos o parte de ellos serán enviados a diferentes partes de la Tierra, donde incluso bestias y aves los obedecerán.
– Las instrucciones que les tenga que dar el Mahdi aparecerán escritas en las palmas de las manos de sus enviados.
Según estas tradiciones, el Mahdi habrá heredado de sus antepasados, los imames anteriores, objetos pertenecien­tes a los profetas anteriores: la capa de Adán, el anillo de Salomón, la vara de Moisés, el Arca de la Alianza, etc. Tras exterminar a sus enemigos y llenar la Tierra de justicia, purificándola para el Fin definitivo, el tiempo restante del Mahdi en la Tierra no será largo. En las tradiciones más antiguas se dice que su reino será de diecinueve años y al­gunos meses, tras lo cual morirá. Sin embargo, según un largo hadith recogido por Ibn Babuye, el poder permane­cerá en manos de los iniciados hasta el Día de la Resurrec­ción. Según una curiosa tradición del imam al-Báqir, el reino de los iniciados por el Mahdi será de «313 años y 9 más».
En el Iqd al-Durar fi Akhbár al-imam aMuntazarde Jamal al-Din Yusuf al-Damishqi, aparecerá recogido el siguiente hadith:

El Mahdi extraerá el Arcde la Alianza del fondo del lago Tiberíades.

Esta localización en el lago Tiberíades puede ser simbó­lica. De hecho, según algunas tradiciones esotéricas del Islam, el Arca se encuentra escondida en Jerusalén, mientras que otras sitúan al Tabút -que es el nombre que recibe en el Islam- en La Meca, o en lugares aún más insólitos, como Estambul. En cualquier caso, es recurrente afirma­ción de que, al Final de los Tiempos, el Mahdi sacará a la luz tesoros y depósitos espirituales del pasado.


1* Es decir, el número de combatientes de la batalla de Badr, la pri­mera victoria de los musulmanes contra los paganos de La Meca, cuando trescientos trece musulmanes se enfrentaron a unos mil mequíes.

Fuente: http://www.organizacionislam.org.ar/imames/vidaoculta.htm

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